Es guanacasteca, pero estudia en Paraíso: “Lo conocí hasta cuando ya venía con las maletas”

Nov 21, 2019

Siempre le ha gustado ser aventurera. En febrero de 2016 se mudó a Paraíso de Cartago, una ciudad que no conocía, para comenzar una carrera universitaria.

Melissa Cambronero Campos tenía tres opciones: estudiar dirección de empresas en el recinto de Paraíso o en la Sede de Guanacaste, más cerca de su natal Bagaces. La tercera carta era optar por otra carrera en la Sede Rodrigo Facio.

Decidió tomar rumbos cartagineses y casi cuatro años después agradece haberlo hecho, pues ha conocido y aprendido mucho de las diferentes costumbres que las dos zonas del país tienen.

Dice que pesó la cercanía a un mercado laboral más amplio y esas “cosquillas” de aventura que la han acompañado siempre.

Agradece el momento en que tomó la decisión, pues ahora cuenta que se convirtió en un nuevo hogar.

Al ser una población más pequeña los profesores dan una muy buena atención individual, nos conocen por los nombres y los funcionarios igualmente, destacó Melissa entre las virtudes del recinto.

Para hospedarse a más de 215 kilómetros de su hogar, Melissa alquila una casa con otros estudiantes del recinto. Esto gracias a los beneficios de la beca socioeconómica 5 que le asignó la Universidad de Costa Rica a través de la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica.

Además del beneficio de reubicación geográfica, la beca le brinda la exoneración total de la matrícula, gastos de carrera, alimentación y beneficios como odontología y optometría, del cual dice haber utilizado este último.

Un apoyo que trasciende

Sobre la beca, la estudiante de dirección de empresas dice que es una ayuda enorme y que agradece constantemente, pues relata que le da la oportunidad de estudiar, que de lo contrario tendría que trabajar para pagar poco a poco educación privada y que a largo plazo le permite cumplir sus aspiraciones profesionales.

Precisamente sobre sus planes a futuro comentó que le gustaría estudiar en un país de habla inglesa, para llegar a dominar bien el idioma, hacer voluntariado en una institución de trabajo social y, principalmente, ayudar económicamente a sus padres.

Por tanto años de trabajar en soldadura mi padre ha perdido un gran porcentaje de vista. Además, de que ha sido operado de la columna, mi plan es poder tener un trabajo estable, que me guste, y poder decirle a mi papá que deje de trabajar, confesó la guanacasteca.

#SoyUCR

Para Melissa es inevitable estar orgullosa de la universidad a la que pertenece, pues considera que además de ser el mejor centro de enseñanza del país tiene una cuota de prestigio y respaldo que acompaña a sus estudiantes desde el primer día.

Estudiar en la UCR es de los mejores regalos que me ha dado la vida. Significa el desarrollar criterio propio y el pensamiento crítico, humanidad, empatía. Pero, principalmente, esperanza, confesó.

Melissa Cambronero Campos

Foto cortesía de su perfil de Facebook.

Rodrigo Madrigal Rojas

rodrigo.madrigalrojas@ucr.ac.cr

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